Desde luego hay un grupo de personas en el mundillo de la
industria de Hollywood que deberían estar vetados y no volverles a dejar nunca más
escribir guiones o dirigir películas. Pero de repente, guionistas que lo único que
han hecho son cosas tan mediocres como Furia de Titanes, o directores (directora
en este caso) que ha perpetrado cosas tan infames como Aeon Flux o Jennifer,s
body dan un paso al frente y en un caso de redención absoluta nos presentan
esta pequeña película independiente y nos deja con la boca abierta por el gran
ejercicio de suspense que acabamos de ver. Es una grata sorpresa como con
argumentos tan simples puede hacerse gran cine. Bienvenidos a La Invitación
