Creo que soy totalmente sincero,
que cuando digo que cuando somos fieles incondicionales a una serie, tenemos
miedo a que anuncien su final por decisión de sus creadores o por decisión del
canal donde se emite dado que las audiencias no son lo que desean, aunque la
serie sea una total obra maestra. Y desde luego, una de esas series que yo he
visto desde el principio con devoción fue esta Person of Interest, un producto
que al principio no podía ser más convencional (ya sabéis, un procedimental, un
caso de la semana por episodio)para abandonar totalmente ese esquema para
centrarse en su apasionante trama central desde el final de la segunda
temporada y jamás abandonarlo, para contarnos una historia de personajes que
distan mucho de ser héroes, pero que sin embargo van hacer lo necesario para
salvar al mundo, porque son los únicos que pueden hacerlo. Después de ver hoy
el último episodio de esta gran serie, he decidido hacer esta crítica hablando
de esta serie como si fuera una película, alabando sus pros y también haciéndolo
de sus contras. Bienvenidos a Person of Interest
