Joer, y yo que pensaba que hacer una crítica de cine no iba a
sacar lo peor de mí, pero me temo que hoy vais a tener una versión más
destroyer de lo que soy habitualmente. Desde siempre que me ha gustado el cine
de acción, y soy gran fan de los héroes de acción que tan bien nos lo hace pasar
(aun en día, cosa que tiene mucho mérito) con sus películas. Stallone,
Schwarzenegger, Willis, Van Damme, Seagal. Actores que distan mucho de que se
les tome en serio, pero sus películas son bastaste honestas. Luego hay otro
tipo de personas, aquellas que creen que con crear una serie de imágenes molonas,
con un pastiche de géneros que ríete tú. Eso fue lo que le pasó a Zach Snyder,
un director que triunfó con sus primeras películas (sobre todo con 300 y
Watchmen) pero que perdió el norte con el film que estamos a punto de reseñar.
Una autentica basura de película, que no entretiene ni en sus momentos de acción
pura y dura que en vez de interesar, apabullan. Pero no el buen sentido, sino
de una forma totalmente aburrida. Así que bienvenidos a Sucker Punch
